Este hotel de Bruselas ofrece un ambiente familiar en un entorno de elegancia y cuidada decoración. Dispone de un centro de relajación, sauna, habitaciones espaciosas y silenciosas, lobby bar, salón de desayunos y una sala de reuniones con capacidad para 35 personas. Uno de los pequeños secretos del hotel es la habitación Corneille, una estancia pintada personalmente por el reconocido artista belga Guillaume Corneille, continuador de la escuela de Klee y Miró.