La mezcla de montañas, desiertos, arrecifes, bosques, playas y ciudades multiculturales de Australia y Nueva Zelanda es una atracción eterna para los viajeros. Perderse por bosques tropicales, desiertos de un rojo intenso, abruptas costas acantiladas, cosmopolitas ciudades abiertas al mar, selvas, ríos y naturaleza salvaje, playas de ensueño, lagunas repletas de corales en Polinesia...
Un mundo a descubrir que no olvidarás jamás...
